CONVERGENCIA POÉTICA
BIENVENIDO A TU CASA DONDE TUS LETRAS SERÁN

RECONOCIDAS

A NIVEL INTERNACIONAL.

Es nuestro lema: La Libertad.
Herramientas del lenguaje
Citas
BIBLIOTECAS
Obras nuestras
smilesmilesmilesmilesmilesmilesmilesmilesmile smile

SANTO/A DEL DÍA
Octubre 2017
LunMarMiérJueVieSábDom
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031     

Calendario Calendario

Palabras claves


9.- Resumen de nuestra nueva novela.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

9.- Resumen de nuestra nueva novela.

Mensaje por Amalia Lateano el Lun Nov 18, 2013 8:15 pm

• 9.- Resumen de nuestra nueva novela.
Partiendo de algún modo de la trama del cuento clásico de Caperucita Roja, he elaborado el resumen de una posible novela a la que todavía no le he dado título, y falta también de redactar el clima social en que debe desarrollarse y la descripción de los principales personajes, pero estos aspectos los haremos en la siguiente fase.
Por ahora es suficiente con avanzar en la elaboración del resumen de la novela con el fin de que sirva de referencia y cada uno pueda ir haciendo el suyo, sea o no parecido al propuesto.
Aquí está el que yo he hecho, que utilizaré como ejemplo de ahora en adelante.
Ejemplo del resumen previo de una novela planteada:
Cecilia se incorporó a la Secretaría de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento coincidiendo con las últimas elecciones municipales de la ciudad. Normalmente la celebración de procesos electorales producía cambios en la composición de las plantillas de empleados, que todos admitíamos con naturalidad como una consecuencia del tráfico de influencias cambiantes con cada nombramiento de nuevo alcalde y nuevos concejales.
Los que cesaban solían resistirse moderadamente alegando derechos de continuidad y promesas realizadas al principio del anterior mandato, pero no insistían en exceso porque en el fondo todos aceptaban aquel procedimiento que les permitía conservar la esperanza de que volvieran a contar con ellos en el próximo vuelco democrático.
El jefe del despacho de Festejos se llamaba don Lorenzo, . Era un hombre entrado en años famoso por sus relaciones problemáticas con varias trabajadoras y sus devaneos con las actrices que intervenían en los actos culturales, y había obtenido el derecho a su plaza en las últimas oposiciones de funcionarios municipales que se convocaron antes de derogar ese procedimiento. Contaba, pues, una estabilidad laboral que los demás no tenían, lo que le otorgaba una seguridad en sí mismo que le permitía cierto relajamiento de costumbres que en ocasiones se excedían de lo tolerable.
Lo sé muy bien porque aprobamos las oposiciones juntos y desde entonces trabajamos en el mismo despacho, con la diferencia de que él fue ascendiendo de puesto poco a poco mientras que yo preferí seguir en el mismo sin tener que amoldarme a las arbitrariedades sucesivas de los diferentes concejales que fueron desfilando con el tiempo dejando cada uno su huella personal y, en muchos casos, añadiendo a la plantilla de personal algún que otro pariente más o menos lejano.
Lo que no estaba previsto fue el cambio brusco de la voluntad popular en las últimas elecciones que supuso la retirada del equipo de gobierno que llevaba doce años dirigiendo los designios de la ciudad, por lo que cogió a todos desprevenidos la fulminande pérdida de empleo así como la inmediata ocupación de los mismos puestos por personal de nueva contratación, relacionados muy probablemente con los nuevos munícipes.
Don Lorenzo vivía esas temporadas expectante, a la espera de alguna nueva trabajadora joven y guapa a la que pudiese mediatizar con su táctica infalible de veladas amenazas y babosas insinuaciones seductoras.
Cecilia tenía alrededor de veinte años y era de carácter abierto y muy atractiva. No la conocía nadie y se sospechaba que estaba recomendada por don Mario Durango, el concejal de Cultura, que quería tener en su Secretaría gente nueva que no estuviese viciada por los resabios burocráticos de siempre.
Cecilia reunía alguna de las cualidades femeninas que don Lorenzo consideraba irresistibles y desde el primer momento concentró su interés en desplegar alrededor de ella una red cada vez más pequeña en la que "más tarde o más temprano terminaría cayendo como todas".
La oportunidad llegó el día en que el nuevo concejal quiso conocer todos los actos culturales y actividades de ocio que se desarrollaban a lo largo del año tanto en el centro urbano como en todos los barrios dependientes de su gestión, y encargó a su secretaria que se ocupase de redactar un informe exhaustivo que ella misma, teniendo en cuenta las circunstancias, se encargaría de llevar personalmente a don Alberto Bernal, que era como se llamaba el nuevo alcalde, que había sabido ganarse la confianza de los ciudadanos haciendo público un conjunto de propuestas dirigidas a mejorar la vida cultural de la ciudad.
Cecilia era consciente de que el encargo desbordaba su experiencia administrativa, pero también sabía, como le había dicho su abuelo cuando iba a empezar a trabajar en el Ayuntamiento, que la eficacia de una buena secretaria puede estar en saber buscar la información en el sitio acertado, y ella conocía que don Lorenzo disponía de toda la documentación necesaria y, lo que era más importante, contaba con la experiencia adquirida durante tantos años encargándose de la organización de festejos públicos, por lo que debería contar con su asesoramiento en aquella tarea:
-Buenos días, don Lorenzo. ¿Qué tal está usted?
-Buenos días, Cecilita. Qué sorpresa más agradable y qué guapa la encuentro, como siempre.
-Gracias. Don Mario quiere que haga un informe sobre actos culturales para el departamento de la Alcaldía, y he pensado que usted podría ayudarme...
-Sí, por supuesto. Es halagador que las nuevas generaciones tengan en cuenta a los viejos, pero no va a ser fácil recoger todos los datos.
-Si es por trabajo o por tiempo...
-La información está archivada en el almacén del ático y en el del sótano. Podemos distribuirnos el estudio, y mientras que tú revisas las cajas más recientes, que están arriba, yo puedo echar un vistazo a los carpatacios que han ido bajándose al cementerio de abajo.
Durante el resto de la semana don Lorenzo no apareció por el despacho más que para dejar sus bártulos al principio y al final de la jornada, pero fue lo suficiente para que yo pudiera observar su cambio de traje y corbata, y hasta el nuevo aire de su peinado y mayor cantidad de perfume que derramaba a su paso.
Una mañana que estaba yo en el antedespacho del alcalde esperando la firma de unos documentos vi llegar a don Lorenzo con una carpeta bajo el brazo, pero venía por el pasillo que accedía al ascensor interior que comunicaba con el ático en lugar de subir por el ascensor general que llegaba al sótano.
-Necesito entregar urgentemente al señor Alcalde algo. ¿Me permites que pase delante?
-Haz lo que quieras. ¿No estabas trabajando en el sótano?
Entró sin contestarme, dirigiéndome una mirada de autosuficiencia.
Unos minutos más tarde llegó Cecilia muy sofocada siguiendo sus pasos como quien persigue a un ser repugnante que le hubiese avasallado.
-¿Has visto por aquí a tu compañero de despacho?
-Está dentro, despachando con el alcalde.
-Es una bestia inmunda, y habrá que darle un escarmiento.
El escándalo se extendió por toda la ciudad. Don Lorenzo quiso aprovecharse de Cecilia, valiéndose de estratagemas para acorralarla en el ático. Lo que él no sabía, porque el cambio del equipo municipal se había producido muy recientemente, era que Cecilia era la nieta del alcalde, y su desconocimiento le costó su puesto de funcionario.
avatar
Amalia Lateano
Administrador General
Administrador General

Mensajes : 15897
Fecha de inscripción : 01/08/2012
Edad : 59
Localización : Rojas

http://www.amalialateano.com.ar

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.