CONVERGENCIA POÉTICA
BIENVENIDO A TU CASA DONDE TUS LETRAS SERÁN

RECONOCIDAS

A NIVEL INTERNACIONAL.

Es nuestro lema: La Libertad.
Últimos temas
Herramientas del lenguaje
Citas
BIBLIOTECAS
Obras nuestras
smilesmilesmilesmilesmilesmilesmilesmilesmile smile

SANTO/A DEL DÍA
Agosto 2017
LunMarMiérJueVieSábDom
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

Calendario Calendario

Palabras claves

Esta  tortura  cruel  


LAS VANGUARDIAS POÉTICAS

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

LAS VANGUARDIAS POÉTICAS

Mensaje por FORTUNATO el Sáb Nov 02, 2013 8:38 pm

Como un vigía de la angustia, Alberti se sitúa en una garita más comprometida. Su soledad está serena aunque sitiada en la ciudad que transita. En su libro Sobre los ángeles, existe una extraña correspondencia entre la soledad y la compañía, los elementos vegetales y el monumental frío citadino. No grita como Lorca ni se angustia interiormente por el deseo como Cernuda, pero sí lo estremece "el hombre masa" de Ortega, el anonimato y el desamor de la soledad capitalista. Junto a Aleixandre, observa una ciudad caótica, símbolo de crueldad y vaciedad espiritual.
Frente a dichos panoramas, no queda sino confirmar la estrecha relación de estas poéticas con los supuestos surrealistas, en tanto vanguardia estética que se propone una revuelta del ser en busca de un "nuevo mundo" y una "prometida realidad", al decir de Juan Larrea.
En Latinoamérica, Vicente Huidobro, impulsor del Creacionismo, fue quizá uno de los más polémicos y entusiastas vanguardistas. Su obra abrió múltiples posibilidades de escritura experimental y le debemos su cosmopolitismo y búsqueda de otras aventuras poéticas. El poeta como "pequeño Dios", expresa ya una de las críticas más fuertes al determinismo cultural y promete un proyecto de creación de la subjetividad autónoma y subversiva. Gran asimilador de la poesía caligramática de Apollinaire y de las propuestas dadaístas, Huidobro asume el rito de la poesía contestataria como experimento y juego. Su poema Arte Poética, por ejemplo, es quizás la mejor muestra de la petición de un poeta con fuerza vanguardista:

Que el verso sea como una llave
Que abra mil puertas
Una hoja cae; algo pasa volando;
Cuanto miren los ojos creado sea,
Y el alma del oyente quede temblando.
Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
El adjetivo, cuando no da vida, mata,
Estamos en el ciclo de los nervios,
El músculo cuelga,
Como recuerdo, en los museos;
Mas no por eso tenemos fuerza:
El vigor verdadero
Reside en la cabeza.
Por qué cantáis la rosa, ¡oh , poetas!
Hacedla florecer en el poema;
Sólo para nosotros
Viven todas las cosas bajo el sol.
El Poeta es un pequeño Dios.


En 1913, Guillaume Apollinaire escribía en sus Meditaciones Estéticas: "Ante todo los artistas son hombres que quieren volverse inhumanos. Buscan penosamente las huellas de la inhumanidad, huellas que no se encuentran por ninguna parte en la naturaleza" (1994: 16). Se proponía una valoración del gusto para las Vanguardias y un juicio estético distinto a la concepción clásica del arte, lo que impactaría en las producciones artísticas de principios del siglo XX, prolongando su halo hasta finales del mismo.
Experimentaciones vanguardistas se impusieron generar "nuevas" miradas a la realidad; desearon subvertir la lógica del orden de la naturaleza e impulsar un cambio en la sensibilidad y en la racionalidad. De allí que se les llamara "degeneradores" del arte, deshumanizadores del gusto. Desde estas posiciones, el Futurismo invitaba a utilizar "todos los sonidos brutales, todos los gritos expresivos de la vida que nos rodea"; hacer corajudamente el " feo" y matar como sea la solemnidad. Es necesario, escribe Marinetti el 11 de mayo de 1912, "escupir todos los días sobre el altar del arte. Nosotros entramos en los dominios ilimitados de la intuición libre..." (Manifiesto Técnico a la literatura futurista). Esta reclamación en contra de "la pátina y la veladura de los falsos antiguos", va a tomar fuerza en el Dadaísmo, sobre todo en el manifiesto escrito en 1918 por Tristan Tzara donde se invita a odiar la objetividad grasa y a la armonía, "esa ciencia que encuentra que todo está en orden", pues "la lógica siempre es falsa. Ella tira de los hilos de las nociones, palabras, en su exterior formal, hacia objetivos y centros ilusorios". En el mismo manifiesto Tzara pide "que grite cada hombre: hay un gran trabajo destructivo, negativo, por cumplir. Barrer, asear. La limpieza del individuo se afirma después del estado de locura agresiva, completa, de un mundo dejado en manos de bandidos que desgarran y destruyen los siglos" (1994: 24).
avatar
FORTUNATO
Forero Constante
Forero Constante

Mensajes : 1325
Fecha de inscripción : 26/10/2012

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.